Hay días en los que la felicidad llama a tu puerta

Hay días en los que la felicidad llama a tu puerta: Hay días en los que la felicidad llama a tu puerta. Y otros en los que llama la tristeza. Yo solo quiero ser alegre y regalar a este mundo triste mi mejor sonrisa. Y que venga lo que tenga que venir, que yo para la vida, siempre tendré la puerta abierta.
