Un estómago hambriento, un monedero vacío

Un estómago hambriento, un monedero vacío: Un estómago hambriento, un monedero vacío y un corazón roto, enseñan las mejores lecciones de vida.

Un estómago hambriento, un monedero vacío: Un estómago hambriento, un monedero vacío y un corazón roto, enseñan las mejores lecciones de vida.