Cómo limpiar el horno

Ingredientes y utensilios:

Un cuenco
Agua
Pulverizador
Vinagre
Bicarbonato en polvo
Un estropajo

Realización:

1. Retirar las bandejas y vaciar el horno. Aprovechar para quitar cualquier resto superficial de suciedad con un paño.

2. Utilizar el cuenco y mezclar 5 cucharadas de bicarbonato con un poco de agua hasta conseguir una pasta uniforme que a modo de crema podáis untar fácilmente.

3. Aplicar la pasta por la superficie del horno, paredes interiores, puerta y cristal. Al contacto con el aire, la pasta reaccionará volviéndose marrón. No es necesario que la pasta se reparta uniformemente pero si que cubra todas las superficies, por lo que no dudéis en hacer más si se acaba la mezcla.

4. Dejar actuar el bicarbonato un mínimo de 12 horas. Se puede hacer a última hora del día y dejarlo actuar toda la noche. Dejar la puerta entreabierta

5. Transcurrido el tiempo de espera, retirar con la ayuda de un trapo húmedo todo el bicarbonato que sea posible.

6. Ahora con el pulverizador cargado de vinagre, rociar el horno, especialmente los lugares con restos de bicarbonato.

7. El vinagre reacciona con el bicarbonato creando una potente espuma que desincrusta la suciedad. Dejar que actué un par de minutos y comenzar a retirar toda la espuma con un paño húmedo.

8. ¡Listo! Vuestro horno lucirá impecable, sin esfuerzo y sin recurrir a productos químicos.

Nota: Si sólo necesitáis limpiar la puerta del horno, dejar actuar el bicarbonato 30 minutos. El interior del horno es más complicado debido a que la suciedad se incrusta en su fondo.

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